jueves, 3 de mayo de 2018

Cansada de mis emociones

Hoy quiero escribir sobre el cansancio, pero no físico sino emocional.

El día a día en el que nos estamos acostumbrando a vivir nos está habituando a vivir deprisa, sin tiempo para degustar la vida, sin tiempo para respirar el ambiente, sin ganas de sentir.

Esos sentimientos que cuando nos enfadamos porque algo no nos ha salido como habíamos planeado, esos sentimientos cuando alguien no contesta o te cuenta lo que tú habías pensado recibir a cambio, esa soledad en la que nos hemos metido del alma en la que aunque estemos rodeados de cosas y de gente, nos invade desde dentro que no dejamos que salga.....todo eso es lo que nos hace cansarnos de nuestras emociones.

Ya no sabemos escucharnos por dentro, hemos dejado de hablar  con nosotros mismos para saber cómo nos ha ido el día, pero no tal y como lo hemos vivido, porque eso ya lo sabemos perfectamente, sino para escucharnos interiormente a ese duende que necesita hablarnos y que nunca escuchamos, esa conciencia callada que hemos aprendido a ocular a los demás y a nosotros mismos al final.

No hace falta que busquemos un lugar o el momento más adecuado, estamos 24 horas con nosotros mismos al cabo del día, cualquier momento y lugar es bueno, para decirnos: PARA, SIENTE EL AIRE, SIENTE TU CUERPO, RESPIRA lentamente, notando el aire que te da la vida, notando el tiempo que te da el espacio y toma ganas de sentirte a tí mismo.

Sentirte tal y como eres, no como te muestras al exterior, escúchate y siéntete desnudo sin censuras, aprende de ese momento y de esos escalofríos que ahora te recorren, RELÁJATE, RESPIRA despacio, nota el aire....cierra los ojos si no lo has hecho aún y deja tu mente en blanco.

Vamos a disfrutar sintiéndonos a nosotros.

CARPE DIEM